Cuando terminas de hacer ejercicio, o incluso luego de una larga jornada de trabajo, de esas que te dejan con ganas desesperadas de comer muchas hamburguesas, una excelente opción para ganar energía de manera casi inmediata y saludable es comer una banana. Sí, se ha satanizando muchísimo por ser una fruta alta en carbohidratos y en azúcares naturales, pero también es cierto que no tiene nada de malo consumirla, siempre y cuando se haga de manera consciente e inteligente.

 

La banana, esta fruta es rica en glucosa, un monosacárido que se procesa de manera casi instantánea, por eso se convierte en energía rápida para tu cuerpo. Sin embargo, no se debe abusar de su consumo, sobre todo las personas con diabetes.

 

Además de ser una bomba de energía, es también una fuente de potasio increíble, que te ayuda a tener mejor recuperación muscular luego de una dura jornada o un fuerte entrenamiento para todos los deportistas. Esta es otra de las súper razones para considerar la banana una fruta maravillosa y un sustituto natural a tantas bebidas energizantes con decenas de químicos y estimulantes.

 

La banana, además, poseen magnesio, que también ayuda a la regeneración muscular y a tener una mejor calidad de sueño, por ejemplo. Son también ricas en antioxidantes, ayudan a tener mejor función digestiva y fungen como protectoras cardíacas.

 

Además de deliciosas, son una maravilla que puedes incluir en tu dieta diaria y obtener un sinfín de beneficios. Dales una nueva oportunidad y llévalas en tu bolso para esos bajones de energía.

 

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