Goldman Sachs anunció que ya no financiará nuevas perforaciones o exploraciones en busca de petróleo en el Ártico y se compromete a dejar de invertir en minas de carbón o proyectos que lo involucren en cualquier parte del mundo, para salvaguardar el ecosistema polar.

Al considerar que las perforaciones petroleras contaminan las aguas del Ártico, en su mayoría vírgenes, y que eso deteriora la vida marina local y hace que la cadena alimenticia se vea afectada, incluyendo a los osos polares, que dependen de sus presas para sobrevivir.

La declaración de la banca de inversión forma parte de su nueva política ambiental, en el marco de la cual también ofreció 750 mil millones de dólares para el “desarrollo sostenible en la transición climática y el financiamiento del crecimiento inclusivo” en los próximos 10 años.

Pero Goldman Sachs no es el único grupo que descarta la perforación en el Ártico. El Royal Bank, de Escocia, y Barclays, por ejemplo, adoptaron políticas similares en 2019, aunque es el primero de los Estados Unidos que hace una promesa de esta naturaleza.

En vista de lo que muchos consideraron una Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (COP25) decepcionante, algunos sectores tomaron la noticia como una señal de esperanza para el futuro del planeta.

La organización RAN atribuye la decisión del banco estadunidense a la resistencia liderada por los grupos indígenas, incluido el comité directivo de Gwich’in, que representa a los Gwich’in, una etnia canadiense que vive por encima del círculo polar ártico.

Sin embargo, RAN advirtió que la compañía financiera todavía está lejos de alinearse con lo que se necesita para limitar el cambio climático a 1.5 grados Celsius para el 2030. Aún así, el anuncio es una referencia importante para otros grandes bancos en todo el mundo.

 

Fuente original: Bioguia. 

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