Rompe la monotonía: cuatro estrategias para aumentar tu productividad

Rompe la monotonía: cuatro estrategias para aumentar tu productividad

Uno de los motivos por los cuales hay personas que son mucho más productivas que otras es porque han aprendido a escapar de la rutina, es decir, a eliminar las distracciones de su vida y a centrarse en lo que realmente importa. Esas personas tienen competencias y habilidades de las que todos podemos aprender. He aquí algunas que pueden resultarte útiles:

  • Observa a menudo lo que estás haciendo o en lo que estás pensando, y reflexiona sobre si te es útil. Evidentemente, no se trata de estar constantemente trabajando, porque también el reposo es necesario, pero a veces ni trabajamos ni descansamos, sino que simplemente estamos distraídos en asuntos que no contribuyen en nada a nuestros objetivos. Si te sorprendes en una de esas situaciones, desecha cuanto antes lo que estés haciendo o pensando y focalízate en algo que verdaderamente te aporte.
  • No subestimes a tu enemigo. Muchas personas están afectadas por el virus de la procrastinación, que es esa impertinente tendencia a dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. Si es eso lo que te pasa, acepta que es un problema como cualquier otro y lucha con él. Muchos problemas de nuestra vida cotidiana vienen de subestimar a nuestros enemigos, y la procrastinación es uno de ellos. No te dejes ganar.
  • Elimina distracciones. Cada vez hay más personas que recurren a esta estrategia. Apaga el móvil o quita la vibración cuando esté en silencio. Desconecta el acceso a internet si es que no lo necesitas, apaga la tele o busca una estancia donde nadie te distraiga. Lucha por tu recogimiento y concentración.
  • Ejercita tu fuerza de voluntad. Tengas que hacer lo que tengas que hacer, en el último momento solo estarás tú y la rutina de la distracción, como dos boxeadores en un ring. Si tú no ganas, ganará él. Puedes hacerte muchos planteamientos y dar vueltas y revueltas en círculo poniendo excusas y contra-excusas, pero al final, lo que diferencia a las personas productivas de las que no lo son es que las primeras, simple y llanamente, se ponen a hacer lo que tienen que hacer en un sencillo pero sublime acto de fuerza de voluntad.

En definitiva: lucha por una vida libre de esos peligrosos que provoca la rutina, en forma de distracciones, te apartan de lo que esperas lograr en la vida.

 

Texto original: Huffingtonpost.es/Jesús Alcoba Gonzales.

Foto: Protocolo.org.